Objetivo y origenes del Mindfulness

Normalmente, la práctica de la meditación mindfulness comienza con la práctica de la meditación concentración. La mente está siempre divagando continuamente de un lugar a otro, arrastrada por la corriente incesante de pensamientos, emociones, etc. El primer objetivo de la práctica de mindfulness es aquietar la mente, calmarla, tornarla serena y tranquila. Para ello, se entrenará a la mente a permanecer centrada (o concentrada) en un solo punto, en un solo estímulo, de forma constante, de un modo ininterrumpido. 
El estímulo seleccionado recibe normalmente el nombre de “objeto” de meditación y el objeto de meditación utilizado por excelencia es la propia respiración. 

Mantener nuestra atención sobre nuestra propia respiración parece un reto bastante sencillo. Pero, ¿podemos hacerlo? ¿Podemos mantener nuestra atención sobre nuestra respiración de forma continuada? ¿Podemos mantenerla durante un minuto? ¿Podemos durante treinta segundos? ¿Y durante diez segundos? ¿Podemos?

Veamos detenidamente las instrucciones a seguir para realizar un ejercicio básico representativo de mindfulness, propuesto por Kabat-Zinn:
  • Adoptemos una postura cómoda, tumbados de espaldas o sentados. Si optamos por sentarnos, mantengamos la columna recta y dejemos caer los hombros.
  • Cerremos los ojos si así nos sentimos más cómodos.
  • Fijemos la atención en el estómago y sintamos cómo sube y se expande suavemente al inspirar, y desciende y se contrae al espirar.
  • Mantengámonos concentrados en la respiración “estando ahí” con cada inspiración y espiración completas, como si cabalgásemos sobre las olas de nuestra respiración.
  • Cada vez que nos demos cuenta de que nuestra mente se ha alejado de la respiración, tomemos nota de qué es lo que la apartó y devolvámosla al estómago y a la sensación de cómo entra y sale de él.
  • Si nuestra mente se aleja mil veces de la respiración, nuestra “tarea” será sencillamente la de devolverla cada una de ellas a la respiración sin que nos importe en lo que se haya involucrado.
  • Practiquemos este ejercicio durante quince minutos [todos los días y en el momento que más nos convenga, nos agrade o no, una vez a la semana y veamos cómo nos sentimos al incorporar una práctica disciplinada de la meditación en nuestras vidas.

Si realizamos este ejercicio, aparentemente sencillo, ahora mismo, durante un par de minutos, nos percataremos de que nos resulta imposible mantener nuestra atención de manera continuada en nuestra respiración más allá de unos pocos segundos. La atención se desvía hacia, o es capturada por, pensamientos, emociones, recuerdos, sensaciones corporales, etc., rápida y constantemente. 

Mindfulness es una habilidad, por lo tanto, es susceptible de ser aprendida, entrenada. 

Básicamente, el principal objetivo de las enseñanzas de Buda fueron, y continúan siendo, la erradicación o cese del sufrimiento humano. La meditación o mindfulness, ideada y transmitida por Buda, constituye el método o la vía para la consecución de dicho objetivo; mindfulness es considerado como “el corazón” de la meditación budista.

La transmisión de estas enseñanzas se corresponde con dos discursos o sermones de Buda; a saber: el Anapanasati Sutra y el Satipathana Sutra. Después de más de dos siglos tras la muerte de Buda, estas enseñanzas fueron recogidas en el Abhidharma, que es una de las tres divisiones de los textos esenciales del Budismo (las otras dos son Sutta y Vinaya). 
El Abhidharma podría considerarse como la base de los fundamentos teóricos del mindfulness, y el Contextualismo Funcional su marco filosófico de referencia para una exposición más detallada sobre el Contextualismo Funcional y su relación con la psicología.

Mindfulness se corresponde con un tipo de meditación denominada meditación vipassana bhavana, o simplemente meditación vipassana (su nombre completo es Anapanavipassana que significa “plena consciencia de la respiración”), y es la más antigua de todas las prácticas meditativas budistas. 
A la meditación vipassana también se la conoce como meditación insight o, simplemente, como meditación mindfulness.

La Psicología Budista diferencia dos métodos o tipos de meditación: la meditación insight (vipassana o mindfulness) y la meditación concentración (samatha o samadhi)
Aunque se haya establecido esta diferenciación entre ambos métodos, realmente la tradicional u ortodoxa meditación vipassana también implica, al menos al inicio de su práctica, a la meditación concentración. Ambos tipos de meditación parecen actuar sobre diferentes estructuras neuronales. De forma resumida podría decirse que la meditación insight produce una activación del sistema nervioso, en oposición a los efectos de la meditación concentración, donde lo que se consigue es una respuesta de relajación.

El sufrimiento es inherente a la condición humana. Está a la base de la mayoría de los diagnósticos clínicos. Es una experiencia compartida por todos los miembros de nuestra especie, a través de las diferentes culturas, a lo largo de toda la historia de la humanidad. 
El principal objetivo de la psicología, y más específicamente de la Psicología Clínica, es contribuir al alivio del sufrimiento humano. Este es el objetivo primigenio del mindfulness.

Mindfulness no es algo nuevo, tratamos con algo realmente antiquísimo. No obstante, hace muy poco tiempo (apenas treinta años en los Estados Unidos y actualmente en Argentina) que mindfulness ha acaparado la atención de la Psicología Clínica y ha sido incluido dentro de una gran variedad de intervenciones y terapias psicológicas; de forma explícita o implícita; de un modo exclusivo; o bien, integrándolo como un componente más dentro de un programa de tratamiento compuesto por múltiples elementos o técnicas clínicas. 

Mindfulness como una técnica para incrementar la consciencia y para responder más habilidosamente a los procesos mentales que contribuyen al desarrollo de trastornos psicopatológicos y a otro tipo de problemas del comportamiento.
¿De dónde viene? ¿Cuáles son sus orígenes? Mindfulness representa el corazón de las enseñanzas originales de Siddhartha Gautama Sakyamuni, popularmente más conocido como Buda (563 a. C.). 

El origen del mindfulness es el Budismo, concretamente el Budismo Theravada, por lo que mindfulness tiene más de 25 siglos de antigüedad.
El Budismo Theravada es una de las tres grandes clasificaciones del Budismo (practicado principalmente en Tailandia, Birmania, Camboya y en Vietnam). Las otras dos son el Budismo Mahayana (que se corresponde con el Budismo Zen y se localiza fundamentalmente en Vietnam, China, Japón y Corea) y, el Budismo Vajrayana (relacionado con el Budismo Tibetano; originario del propio Tíbet, aunque también practicado en China y Japón).