¿Qué es el sexo espiritual?

Históricamente, ha existido en la mente de la humanidad una separación entre cuerpo y alma, materia y espíritu, con lo cual aspectos como la sexualidad y la espiritualidad parecieran llevar hacia distintos caminos.
Sin embargo, existe una profunda conexión entre ambos aspectos tan vitales para el ser humano. La energía sexual es la misma energía de vida que creó el Universo

Para muchos el sexo es algo totalmente opuesto a la espiritualidad. Las filosofías espirituales antiguas – como el Tantra, Budismo, Yoga y Taoísmo – y las modernas – como el movimiento de la Nueva Era – afirman que la energía vital que anima a todo lo que existe, incluyendo los seres humanos y la vida sobre la Tierra, proviene de una única fuente universal. Es así como nuestra energía de vida primordial, es decir, nuestra energía sexual, es parte de esta energía creativa universal.De hecho, si le pido que haga una lista de actividades y actitudes que usted considera espiritual, muy seguramente no incluirá cosas como el placer sexual, la seducción, o cualquier otra cosa relacionada a cómo tener más y mejor sexo.

Sin embargo, la sexualidad no es sólo la posibilidad de conectar profundamente con alguien más – ¿qué más espiritual que esto?--  sino, según algunas culturas, tener sexo también puede convertirse en un puente hacia nuestra salud física, emocional y espiritual.

Tener sexo es algo natural y necesario para la sobrevivencia de nuestra especie pero no tiene por qué ser algo sólo físico y biológico.

Depende a quien le pregunte y la respuesta puede variar y extenderse.

En muchas tradiciones esotéricas y filosofías espirituales, aprender cómo tener sexo espiritual es sagrado.

En Budismo, Taoísmo y QiGong, por ejemplo, el sexo tiene una función más allá de la procreación y es visto como una actividad que tiene el potencial de iluminar – en este sentido puede llegar a ser una actividad espiritual, tal como meditar, y una expresión de la energía vital.

Por otro lado, la energía sexual es considerada energía vital – energía creadora – y no existe una división entre cuerpo y espíritu pues son expresiones en diferente forma de la misma energía universal. Si la energía sexual es creadora, trabajar con ella puede cargar el sistema energético de la persona – es decir, recargar chakras.

En Hinduismo, tener sexo también se considera una actividad sagrada con el potencial de ayudar a los individuos a llegar a la iluminación - se habla de sexo tántrico.

Pero hablar de tener sexo espiritual desde cualquiera de estas corrientes requiere un entendimiento mucho más profundo de sus creencias y prácticas, por lo que este texto no está enfocado en esto aunque considera algunas de sus guías.

También existe un concepto más general de sexo espiritual – aquel que nos nutre el alma, nos ayuda a encontrarnos y a liberarnos, solidifica nuestras relaciones y nos conecta con nuestra esencia.

El sexo espiritual también crea y manifiesta milagros en nuestras vidas.
Es decir, sexo espiritual es primero, sexo consciente (no mecánico ni impulsivo) en el cual la energía sexual nos acerca de manera profunda a nuestra pareja (intimidad total) y se alimenta la conexión entre las dos almas, no sólo los dos cuerpos. Igualmente, el sexo espiritual es una experiencia trascendental que puede llevar eventualmente a la iluminación (estados alterados de consciencia) si se consigue traspasar las barreras físicas para vivir la energía pura creadora – ser uno con la luz, con el todo – y perderse en la experiencia.

¿Cómo tener sexo espiritual?
Si quiere aprender a tener sexo más espiritual, empiece por seguir estos pasos:

Evalúe su concepto de sexo
Si consciente o inconscientemente usted todavía ve el sexo como algo sucio, malo o pecaminoso en cualquier sentido, no podrá disfrutar de un sexo más espiritual. La culpa interfiere con la expresión de nuestro Yo más puro.

Cree y siga rituales
Tener sexo nos conecta a la energía vital. Pero para esto, el sexo debe ser un ritual consciente. Planee su tiempo de sexo, prepare con atención el lugar donde estará, apártese de cualquier distracción durante estos momentos, concentre toda su energía en lo que está haciendo… si está preocupado o alterado, no es buen momento para tener sexo. Poner toda la intención en el sexo – más allá de un momento de pasión o expresión del amor – lo convierte en una actividad mucho más íntima y especial.

¿Con quién está? 
Sí, ¿con quién? ¿Es un cuerpo solamente? ¿Una fuente de placer? ¿Algo que le hace reaccionar de esta o aquella manera? 
Para tener sexo espiritual es esencial que usted se separe de su ego y su necesidad de que “le hagan” cosas para sentir esto o aquello. El sexo espiritual implica que usted ve y siente a su pareja y por lo tanto le trata con bondad, respeto y honestidad. De esta manera, su pareja no está allí para darle y hacerle. Al contrario, él o ella están allí para recibir. Esto no quiere decir que su propio placer no es importante, lo es. Pero el énfasis de su conexión sexual, durante sus rituales, es descubrir al otro, expresar sus sentimientos, abrazar el cuerpo y el alma de la persona con quien está.

Visuales
¿En qué piensa durante el sexo? ¿Está pensando en hacer algo que no está haciendo? ¿Está pensando en la película de adultos que vio el otro día? ¿Está pensando en una parte del cuerpo específica que le excita? Pare. Para tener un sexo más espiritual su imaginación no debe trasportarse más allá de la realidad que vive. No es posible tener una conexión profunda e intensa con la persona con quien está teniendo sexo, si en su mente está trasportado a otro momento, persona o lugar. En muchos casos, la imaginación es parte importante de la actividad sexual placentera – es más, es recomendable. Sin embargo, para el sexo espiritual usted debe vivir el momento presente a plenitud.

Del primero al cuarto
Para el sexo espiritual, intente llevar la energía del chakra primero en la base de la espina al chakra cuarto en el centro del corazón. Es la misma energía vital pero donde se concentre marcará la diferencia. Para esto, sea primero consciente de este propósito. Segundo, cada vez que se acerque al clímax sexual, haga una pausa y use esa energía que ha acumulado para mirar intensamente a su pareja, besarle, acariciarle, incluso hablarle tiernamente. Repita cada vez que sienta que va a llegar al orgasmo. Como práctica, intente pasar más tiempo en caricias y besos que en la penetración en sí. También puede unirse con su pareja en un abrazo mientras el pene permanece en la entrada de la vagina sin penetrarla. Mire fijamente a los ojos a su pareja y concéntrense en la energía que brota de sus miradas, de sus corazones y de la conexión sutil de pene y vagina. Repitan por un tiempo antes de la penetración y retomen cuando quieran aplazar el orgasmo.

El poder del orgasmo
El orgasmo puede usarse de dos maneras. Una es para perderse totalmente en él y la otra es guiarlo conscientemente hacia la manifestación. Al practicar sexo más espiritual podemos vivir una conexión absoluta con nuestra esencia – la energía creadora. Esto pasa sin mucho esfuerzo, aunque requiere de mucha práctica. Es decir, forzar el momento para perdernos en nuestra esencia no funciona (pues requiere cierta capacidad de liberación de sí mismo) pero al mismo tiempo para llegar a este punto es necesario practicar sexo espiritual por algún tiempo. Por otro lado, usted puede usar la energía sexual para visualizar y manifestar lo que desee en su vida. En el momento del orgasmo, visualice con detalle algo específico que quiera manifestar en su vida. Para hacerlo más poderoso, haga esto en sincronía con su pareja.

Oración y mantras. ¿Orar durante el sexo? 
Sí. Si vemos la oración como la comunicación íntima con Dios, la energía creadora o nuestro Yo Superior, y vemos el sexo como la expresión y comunión de esta misma energía, podemos ver la conexión entre los dos. De nuevo, evalúe su concepto de sexo. Si ve el sexo como algo sucio no podrá hacer la conexión con la oración. Pero si ve el sexo como la oportunidad de honrar a la vida misma – la actividad que lo materializó a usted y a su compañero-a, y de entrar en contacto con esta energía vital de la manera más pura y vulnerable, verá cómo la oración puede hacer esta experiencia aún más poderosa. Para esto, elija o cree su propia oración y ofrézcala antes o durante el acto sexual. También puede usar mantras como el Kamadevaya Vidmahe mantra que puede recitarse rítmicamente con su pareja mientras se miran fijamente a los ojos durante la actividad sexual.

Conozca su ser sexual
El sexo espiritual puede practicarse con usted mismo también. ¿Conoce y ama su propio cuerpo? ¿Respeta sus expresiones sexuales?  ¿Sabe cómo reacciona a la estimulación cada parte de su cuerpo? Toda la energía sexual está ya contenida en usted y de esta manera puede usarla, cargarla y vivirla cuando lo desee. Para esto, puede ser útil empezar a trabajar con Yoga Kundalini y mantener sus chakras alineados y fluyendo.

Medite
Muchos describen el clímax del sexo espiritual como un estado alterado de consciencia en el que el individuo se funde con el universo y es pura energía vital. De igual manera, la meditación puede también inducir estas experiencias. Practicar meditación ayuda a hacer el sexo una experiencia trascendental. De hecho, muchos practican la meditación durante el sexo para una experiencia aún más poderosa – pero obviamente esto requiere práctica.

Vea más allá del orgasmo
Para muchos, el sexo tiene como único propósito llegar al orgasmo y de esta manera, la actividad sexual se vuelve algo mecánico (sobre todo en parejas que ya se conocen bien en este sentido) en el que hacer 1, 2 y 3 lleva al clímax, y punto. Pero para lograr un sexo más espiritual, el orgasmo debe pasar a un segundo plano. Es decir, no hay prisa de llegar a él. En cambio, encuentre el placer en sí mismo de cada caricia, cada beso, cada mirada. Concéntrese en la conexión con su pareja – el alma – y no sólo con su cuerpo y el placer físico que le ofrece. De hecho, entre más retrase el orgasmo, más sublime será la experiencia.