La intuición

Tenemos en nuestro poder un gran potencial, todavía no manchado con defectos de nuestro mundo. Es natural como un niño y nos preserva en un primer momento de aquello que podría ser nocivo para nuestra integridad.

La intuición ayuda al ser humano a captar una situación, hecho o persona que podría ser perjudicial. A menudo el miedo a que nuestra intuición tenga una justificada realidad nos hace bloquearla, negarla obstaculizando su reflexión.

Argumento e Intuición
Cuando un ser humano a estudiado un cierto tema por un tiempo determinado, gradualmente se da cuenta de que el tema reviste cierta importancia dentro de su mente. La opinión que se forma del tema, es la resultante de concentrar los muchos detalles aprendidos.

Los detalles no se hallan presentes en la opinión a pesar de haber ayudado a que esta se formara. Luego de que el hombre ha estudiado un tema con suficiente dedicación y profundidad se puede decir que lo entiende. Siempre que se discuta algo referente al tema en cuestión el hombre juzgará el valor de las opiniones de los demás, según los dictados de su propia intuición. Así sabrá intuitivamente si un determinado expositor está en lo cierto.

La actitud de este hombre respecto de aquellos que discuten el tema que el conoce tan bien, debería ser de tolerancia y de paciencia. Cualquier cosa que se diga sobre el tema debería ser analizado con justicia.

Ahora supongamos que alguien con un evidente conocimiento superficial le contradice y exhibe numerosos argumentos en contra de sus opiniones. Estos argumentos no tendrían peso frente a el, porque su intuición le dice que son falsos.

La pequeña y silenciosa voz de la intuición no puede escucharse de las palabras en desacuerdo o de la discordancia de dos mentes. Solamente en el silencio puede oírsele; y es tan sutil que se desvanece tan pronto se pronuncian las palabras.

En la meditación, uno se vuelve intuitivo, y se acerca a la verdadera fuente de la real verdad... la suya. Ve y comprende el significado interno de las cosas. Que tosco, desagradable y burda es la argumentación cuando se le compara con el sublime proceso de la intuición. Claro esta, que el origen de donde manan nos da la clave. Mente y espíritu.

¿Qué es la intuición?
Para muchos científicos, pensadores y artistas constituye la clave fundamental de los mayores descubrimientos.
Se trata de una facultad innata y susceptible de ser cultivada, que en ciertas situaciones nos aporta un conocimiento inmediato, sin que participe la razón.

Cada vez que tenemos una corazonada o un presentimiento que se revela después cierto, estamos haciendo uso de nuestra intuición. Esta facultad que todos llevamos en mayor o menor grado nos aporta explosiones de conocimiento certero sin necesidad de utilizar el razonamiento lógico. Los científicos tratan de establecer su relación con las habilidades psi, así como la forma en que se manifiesta y opera.

Actualmente existe una gran controversia entre los investigadores sobre si se trata de una habilidad extrasensorial o de un estado mental que favorece la aparición de facultades psi. Si bien, según los últimos estudios "hay una tendencia cada vez mayor a considerar clarividencia, telepatía o precognición como diferentes formas de obtener información, que utilizan el proceso intuitivo, y no como la intuición en sí misma".

Y, de hecho, esta capacidad parece ser algo más que una habilidad extrasensorial. Si nos atenemos estrictamente a su definición "es la percepción íntima e instantánea de una idea o verdad. O la facultad humana de entender algo sin razonamiento, lógica o sentidos". Bajo este punto de vista, cualquiera de nosotros, sin necesidad de ser videntes, experimentamos alguna en la vida ráfagas de comprensión intuitiva. El problema es que nuestra conciencia está acostumbrada a desechar todo cuanto no proceda de la lógica, y no solemos ser conscientes de estos mensajes. Para algunas personas que estudian los mecanismos de esta "otra inteligencia", "la aparición del lenguaje en los seres humanos pudo relegar el pensamiento intuitivo a una zona muy profunda del inconsciente". Sin embargo, según un test de reciente aparición para medir la intuición, ésta es una facultad innata que puede expresarse en todo momento".

Existen, además, técnicas como la relajación y la visualización, o circunstancias especiales, como el estado de duerma-vela, revelaciones oníricas o situaciones de tensión, en que las defensas del ego racional descienden y somos más receptivos. Cada vez que una corazonada nos impele a actuar de forma inmediata o captamos un presentimiento que después se revela cierto, sentimos la urgencia de llamar por teléfono a alguien a quien no vemos desde hace tiempo y entonces descubrimos que necesita nuestra ayuda, o bien tomamos una difícil decisión que luego se confirma positiva, estamos siendo intuitivos. Algunas personas dicen: "no sé cómo, pero lo sabía".

Claro que estas experiencias ponen de manifiesto las diferencias entre intuición y facultades psi. Así, mientras la primera se presenta simplemente como un presentimiento difuso de algo todavía no ocurrido, o como la solución repentina a un problema, éstas últimas traen a la mente noticias sobre el presente o futuro mediante imágenes. Por otra parte, la intuición va acompañada de un sentimiento de certeza inconfundible, algo que no ocurre con los datos obtenidos mediante la clarividencia o premonición, que suelen ser ambiguos y necesitar interpretación -al igual que la requieren las prácticas adivinatorias subjetivas como el tarot o la quirología-. 
Una verdadera intuición se parece en cambio a lo que Bob Dylan ha dicho experimentar al componer: "Cuando escribo una canción siempre sé antes de empezar si será buena o no, incluso sin saber de qué hablaré en ella".

Por David Vallellano