¿Qué es el Coaching?

En la búsqueda de estrategias adecuadas para optimizar nuestra relación personal con el binomio mente-cuerpo y sobrellevar situaciones personales, quizás hayamos considerado adentrarnos en el proceso de terapia o explorar otras modalidades.

Es probable que hayamos leído centenares de artículos sobre “coaching” y sus implicaciones, pero todavía no tengamos una idea clara sobre este proceso y sus distinciones al compararlo con la psicoterapia.

El “coaching” es definido según la International Coach Federation como “una relación profesional continua”, en la cual se utilizan una serie de preguntas poderosas y creativas que maximizan el rendimiento de los clientes y los apoyan en la acción de “producir resultados extraordinarios”. Por ejemplo, los grandes empresarios y sus ejecutivos pueden beneficiarse del “coaching” en la ejecución de metas y objetivos dentro de una empresa o en su integración como partícipes de la misión y visión de la misma. Los actores y cantantes profesionales pueden utilizar el “coaching” para mejorar su ejecución en las artes. Los hijos adolescentes pueden beneficiarse de un “coach” en la toma de decisiones vocacionales y los escritores pueden utilizar este recurso para trabajar con los bloqueos creativos, la procrastinación y las fechas límites.

Una de las distinciones claras que se establece en el arte del “coaching” es que no corresponde a un proceso psicoterapéutico ni su ejecutor, el “coach”, se denominará como un profesional de la salud o de la conducta humana. Es un error considerar el “coaching” como un proceso sustituto a la psicoterapia y así queda estipulado por los ejecutores de esta disciplina. Tanto la Internacional “coach” Federation (ICF) como la Internacional Association of “coaching” (IAC) destacan la importancia de referir a un profesional de la conducta humana u otro especialista si se manifiestan problemas emocionales o se evidencia alguna sintomatología que interfiera en dicho proceso. El psicoterapeuta, a través de sus estudios, experiencia clínica, y formaciones posteriores, adquiere las herramientas necesarias para trabajar con estas experiencias particulares.

Otra distinción clara del “coaching” es que éste no ausculta en el pasado, como lo efectúa la psicoterapia, a menos que exista un fin e implicación en el futuro (ejemplo: “¿Qué aprendiste la primera vez que hiciste determinada acción, que te apoyará a lograr determinada meta”?). Por otra parte, las sesiones de “coaching” incorporan el elemento de la tecnología de las comunicaciones y puede efectuarse por vía telefónica, Internet u otros medios, versus la psicoterapia, que aún valora la relación tradicional en un contexto fijo; esto por las implicaciones éticas y confidencialidad.

Algunos puntos en los cuales tanto la psicoterapia como el “coaching” convergen son: la utilización de preguntas abiertas (ejemplo: “¿qué es para ti la creatividad? ¿cómo defines la estabilidad económica?”), la utilización del lenguaje no verbal como herramienta para descubrir mensajes incógnitos del interlocutor, el “rapport”, la utilización de ejercicios especializados, la aplicación de sus técnicas de forma grupal o individual, la elaboración de estándares para la profesión y el establecimiento de un plan de acción. Ambas profesiones requieren un proceso de formación continua y fomentan una relación profesional, de acuerdo a un código de ética establecido (como el de la APA, la IAC, la ICF y de otras organizaciones).

Finalmente, una vez ha reflexionado esta información y analizado su situación actual, ¿qué proceso resultará adecuado para usted o para sus seres allegados? Cada uno de ustedes tiene la última palabra.

Diferencias generales entre la psicoterapia y el “coaching”
  • Evoluciona de la medicina, psicología y psiquiatría.
  • El paciente requiere un proceso terapéutico.
  • Se centra en las emociones y los eventos pasados y presentes.
  • Explora la raíz de los problemas y la solución de los mismos.
  • Utiliza técnicas terapéuticas validadas empíricamente.
  • El plan de tratamiento se elabora a partir de los signos, síntomas y el curso clínico.
  • Evoluciona de los negocios y el desarrollo personal.
  • El cliente se concibe como funcional.
  • Se centra en la acción y el futuro.
  • Se dirige hacia la solución de problemas y la elaboración de objetivos tangibles.
  • Utiliza técnicas especializadas. Integra preguntas poderosas, creativas y dirigidas a la acción.
  • Se establece un plan de acción adecuado, de acuerdo a las metas planteadas por el cliente y la realidad.